PUNTO CUÁNTICO-RELATIVO



He decidido explicar el punto cuántico-relativo:

Decíamos que debe haber un punto en el que una nave que se va acelerando comienza a retroceder en comparación con alguna otra nave a velocidades corrientes.
A ese punto de inflexión en donde la nave deja de avanzar le llamamos punto cuántico-relativo, porque es el punto en que cerca o lejos de él se observarán fenómenos cuánticos o fenómenos relativistas.
Lejos del punto cuántico-relativo observamos que nos movemos de la forma como lo hacemos de forma natural en cambio cerca del punto cuántico-relativo es otra cosa. La nave que vaya a gran velocidad que se acerque a este punto se irá deteniendo.
Para entender bien este concepto se debe conocer la teoría del universo bipolar que es el centro de la nueva física y por tanto es bueno recordar y tener en mente lo que le da fundamento:

El origen de la teoría de la teoría del universo bipolar está basado en otra concepción del movimiento:

Primeramente la materia no es independiente del espacio. La materia para poder moverse debe hacerlo desenvolviendo de sí misma el espacio por el que lo hace. Ver los postulados.

El espacio así formado es atraído por el polo de antimateria.
Entre más rápido se desenvuelve un objeto más va produciendo espacio.
Aquí es donde nos enfrentamos al tema del punto cuántico-relativo miremos:

La materia a bajas velocidades produce apenas el espacio por el que transita desenvolviéndolo por el lado de ataque del movimiento y envolviéndolo por el lado contrario.

Pero cuando una partícula o llámese una nave, es impulsada, ocurre que a mayor aceleración desenvuelve mayor cantidad de espacio por el frente de ataque. Inicialmente es imperceptible, pero no nulo, y a grandes velocidades es perceptible, con grandes repercusiones.

Cuando la velocidad es muy alta, como por ejemplo un electrón acelerado o un muón sobreviene una consecuencia importante. Por un lado es empujado pero por el frente genera gran cantidad de espacio, espacio que luego tiene que recorrer. Cuestión de suma y resta.

Como resultado llega un punto en que la partícula encuentra un equilibrio entre el espacio que la empuja y el espacio que se genera por el frente que hace que no avance en absoluto. !Este es el punto cuántico-relativo¡

Miremos que fenómenos ocurren en la medida que nos acercamos al punto cuántico-relativo:

A bajas velocidades, alejados del punto cuántico-relativo, todo funciona como lo conocemos. Un carro se acelera y lo vemos que se va, aumenta su velocidad, llega donde quiere llegar, gira y en fin todo lo que hacemos nosotros mismos a diario.
A altas velocidades, entre más nos acerquemos al punto cuántico-relativo una nave – Pensemos en una nave relativista como la que se utiliza en la paradoja de los gemelos – ver: Dilatación del espacio, en donde se describe un experimento mental.
Comienza a producirse mucho espacio por el frente de ataque del movimiento. Tal fenómeno ocurre con todas las moléculas, átomos y partículas subatómicas de la nave.
El espacio por donde transcurren todos los componentes de la materia, todas sus partículas, giran con órbitas mas largas y más elípticas. Se enlentece por tanto su avance, lo que nos lleva a dar la impresión de que el tiempo se dilata, pero lo que realmente sucede es lo mismo que le pasa al planeta Mercurio. Su órbita termina más allá de donde partió. Todas las partículas atómicas y subatómicas llegan con un retraso igual a como sucede con la precesión del perihelio de Mercurio. Llegan con retraso más allá de donde partieron.
La diferencia entre la nave relativista y la precesión de Mercurio es que en la nave relativista la velocidad es tal que a la llegada, la precesión de los gemelos es muy grande en comparación con el fenómeno apenas perceptible de Mercurio. Pero es el mismo fenómeno.
¿Por qué se llama punto cuántico-relativo? ¿Qué tiene de cuántico?
La idea de donde partió la teoría cuántica con su incertidumbre fue del experimento de la doble ranura.
De todos es conocido el extraño suceso de que el electrón cuando es lanzado contra una ranura marca una línea en una pantalla fluorescente de fondo, pero cuando es lanzado contra dos ranuras marca un patrón de interferencia propio de las ondas.
De ahí viene la dualidad onda-partícula y de ahí es de donde partieron las formulaciones que lo trataron como a una onda de probabilidad, pues supusieron que el electrón se comportaba como onda, pero si intentabas determinar su posición en el espacio se comportaba como partícula.
Este extraño fenómeno tiene una explicación sencilla dentro de la teoría del universo bipolar sabiendo si estamos cerca o lejos del punto cuántico-relativo. Miremos:
El electrón cuando es lanzado a alta velocidad contra las dos ranuras y conociendo la teoría del universo bipolar, sabemos que va produciendo espacio detectable a lo que en el libro Universo bipolar le di el nombre de electro-espacio. El electro-espacio es una onda y por tanto tiene la propiedad de pasar por las dos rendijas e interferirse, por tanto la marca en la pantalla de fondo es un patrón de interferencia.
Ahora veamos qué sucede cuando se trata de determinar por cuál ranura se coló el electrón. Para tal efecto, se envía una onda electromagnética con la intención de recoger datos y así determinar por cuál ranura se filtró el electrón. El efecto que tiene la onda electro-magnética sobre el electrón es que le resta energía, le hace perder velocidad, lo aleja del punto cuántico-relativo. No produce electro-espacio suficiente para ser detectado con la misma fuerza y entre más intensa sea la luz que incide sobre él, más se aleja del punto cuántico-relativo y produce menos electro-espacio.
Como resultado de todo esto el patrón de interferencia se va desvaneciendo hasta desaparecerse del todo.
Simplemente el electrón perdió velocidad y a bajas velocidades produce menos electro-espacio y la capacidad de producir el efecto de interferencia de ondas se va desvaneciendo.
Podríamos decir que el electrón a baja velocidad se puede comparar con la precesión del perihelio del planeta Mercurio, mientras que el electrón a alta velocidad con la nave relativista de la paradoja de los gemelos.

En ambos ejemplos lo que cuenta es la velocidad y no el tamaño, y en ambos, lo que cuenta es qué tan cerca o qué tan lejos se esté del punto cuántico-relativo.